ARAÑA VIOLINISTA » Características, picaduras y más

La araña violinista, denominada científicamente como Loxosceles laeta, es considerada la especie más peligrosa de este género de arácnidos. Si bien es cierto, es una especie de araña de pequeñas dimensiones, el veneno que esta segrega durante la picadura es bastante potente; por lo que puede ser letal para los seres humanos.

Aspecto físico de la araña violinista

Aspecto físico de la araña violinista

Las características físicas de la araña violinista permiten diferenciarla de otras especies, por lo que su identificación puede ser más fácil y sencilla. Asimismo, esta identificación temprana puede ser de gran importancia para evitar los peligros de la picadura de la araña violinista.

Forma del cuerpo

Una de las características más notables de este insecto son sus ojos, ya que a diferencia de otros tipos de arañas, la araña violinista posee 6 ojos organizados de la siguiente manera: un par de mayor tamaño situado al frente de la cabeza, por otro lado, en cada lateral se ubica un par de pequeños ojos que le proporcionan una vista de 300°.

Por otra parte, cuenta con 8 patas que le permiten desplazarse a grandes velocidades, además, las patas traseras son más extensas que el resto, las cuales la diferencian de otras especies del mismo género. Por último, posee quelíceros o estructuras bucales en forma de finas agujas, con las que puede consumir los alimentos que necesita.

Tamaño y coloración

En lo referente a su coloración, la araña violinista es de negro o pardo con pigmentaciones rojizas, verdosas o amarillentas. Asimismo, posee en el tórax una mancha de color marrón que asemeja a un violín; de allí que, esta araña sea conocida con este nombre.

Por último, este arácnido puede medir entre 8 y 30 mm de longitud, lo que lo convierte en un ejemplar bastante pequeño. Sin embargo, han sido descubiertas algunas arañas de esta familia que pueden alcanzar hasta los 2,5 cm de largo.

Hábitat de la araña violinista

Hábitat de la araña violinista

Este tipo de arañas son originarias de América del Sur, por lo que pueden encontrarse con facilidad en países como Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina, Ecuador y algunas regiones de Brasil. Asimismo, ha sido introducida en otros países de Centroamérica y Norteamérica como Guatemala y Estados Unidos, respectivamente.

Cabe destacar, que esta araña prefiere habitar lugares cálidos y con poca luz; es por ello, que suele alojarse en áticos, sótanos, cobertizo u otros espacios para el almacenamiento. A su vez, puede encontrarse en cajas, gabinetes, entre otros.

Alimentación de la araña violinista

Alimentación de la araña violinista

El estilo de alimentación de la araña violinista es carnívoro, en este sentido, consumen cucarachas, grillos, polillas y otros animales que puedan quedar atrapados en su telaraña. Una vez que estos llegan a la telaraña, esta se encarga de suministrarle su potente veneno que desintegra los tejidos y órganos de las presas.

A continuación, la araña violinista puede consumir con facilidad los líquidos de estos animales y obtener los nutrientes que necesita para su supervivencia. En este sentido, es importante mencionar que este animal no persigue o caza a sus víctimas, por el contrario, sólo espera que estas caigan en la red y las inmoviliza con su veneno.

Picadura de la araña violinista

Picadura de la araña violinista

La araña violinista es considerada una de las especies de arácnidos más peligrosas, ya que el veneno que produce es capaz de generar graves consecuencias, no sólo en las presas de las que se alimenta, sino también, en los seres humanos. Sin embargo, es importante destacar que esta araña no es naturalmente agresiva, por lo que sólo atacará si se siente amenazada.

Síntomas

La picadura o mordedura de la araña violinista, sólo puede ser causada cuando esta es aplastada o presionada contra la piel; por ejemplo, al momento de colocarse una prenda de vestir en la que esta se encontraba oculta. Por otro lado, los síntomas más comunes de esta lesión son:

  • Pigmentación rojiza en la zona de la picadura.
  • Úlceras y comezón en la lesión.
  • Sudoración excesiva.
  • Mareos, náuseas y vómitos.
  • Fiebre y escalofríos.

Estos signos y síntomas pueden presentar de manera simultánea, o bien, sólo pueden aparecen algunos de ellos de forma leve. En este sentido, es importante tratar esta lesión con prontitud para evitar complicaciones mayores, asimismo, se recomienda asistir a urgencia lo antes posible.

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…